Siendo seres que fuimos arrojados a la tierra por castigo, según algunos existencialistas y por la biblia de cierto modo, estamos orillados a soportar toda clase de limitaciones por violencias extremas. Según Gibrán, esta violencia suprema es la cultura, la cual, hace sentir culpable al hombre de todos sus deseos; pero lo peor se significa en la imposibilidad de generar el goce. Creo que es muy cierto que el hombre está condenado a estar enfermo, a sentir la angustia cósmica; que es la angustia por la nada y el vacío. La falta de satisfacción de estos deseos rompe con el individualismo y lo destruye. Por lo tanto, el ex-sistir o instituirse requiere de una neutralización en la locura mediante la criminalización para seguir la ley. ¿Qué tan cierto es esto? Pues depende de la cordura (del gardo de limtación que viva el ser) para poder vivir en el Otro; sin la cordura el ser per se conllevaría, desde mi punto de vista, al goce-autodestructivo. Porque al romper el Otro al otro, produciría una destrucción universal mediante el goce (eliminación de las leyes) que a la vez llevarían al ser sin límites a una destrucción del otro ser; esto transformaría todo en un círculo de destrucción y goce continuo, que provocaría un cambio en el origen de la historia; En ese momento, ¿Cuál sería el propósito de pertenecer al Otro? A lo que quiero llegar es que ya no habrían valores (lo valioso para ti que ves en el otro ser) de un ser depositados sobre otro, sino que todo sería tan ignorante y primitivo que siempre buscarían regresar a la civilización por necesidad de sobrevivencia o a la destrucción del Otro y del ser mismo.
En conclusión, la creación es la herramienta del ser legalizada que sirve para romper con esa misma ley, según la limitación cultural de cada ser.
Según Gibrán Larrauri
el Otro: el mundo
el otro: la cultura
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