martes, 29 de abril de 2008

"Sleeper"

El dormilón, es una cinta que parodia las películas que pertenecen al género de ciencia ficción. No es precisamente la mejor de Woody Allen, aunque para muchos tiene la mejor concepción del mundo que éste director haya podido expresar en un film, en los años setentas.

Cuenta con muy buenas puntadas del escritor, por ejemplo: Miles llevaba doscientos años de estar congelado, después de haber sufrido una operación de úlcera, cuando despertó y le dijo a los doctores muy angustiado que llevaba doscientos años de deber la renta y que sabiendo como es Nueva York de seguro no le habían respetado esos años sin intereses. Se sabe que éste director es amante de Nueva York, por lo que los personajes principales son una representación en el futuro de cómo serían lo neoyorkinos: personas vacías pero con una vestimenta y casa increíble. Los diálogos, aunque son una crítica social, no son muy buenos, sólo se va a ver en la pantalla conversaciones sobre sexo y sirvientes. Miles (Woody) llega a la casa de una mujer (Diane Keaton) disfrazado de robot porque estaba escapando de los agentes del dictador fascistas de un mundo futurista, y derepente se ve involucrado en servir domésticamente a los invitados de la mujer. Esto le trajo muchos problemas, un pastel creció inmesuradamente hasta que atascó la cocina, los abrigos de la gente los metió al desintegrador y hasta se drogó con todos los invitados por estar tocando una pelota.

Las escenas son muy largas, chistes que podrían condensarse para atraer más atención, provoca que el espectador empiece a pensar en otras cosas. Con esto quiero decir que el autor tiene mucho ingenio para bromear y satirizar, pero el abuso de las imágenes y los diálogos cansan al lector espectador hasta casi perderlo.

Lo que busca el director es exagerar las carencias del mundo presente proyectándolas en el futuro, por medio de una cinta absurda y surrealista. Se vuelve creíble lo que nos cuenta Woody en la historia, porque la unión de los elementos es en sí, una constante alteración de la realidad. En primera, porque el héroe es el dueño de una tienda de comida dietética que lo operan por una úlcera y cómo salió mal es congelado después, y cuando despierta no puede creer que todos sus amigos estén muertos “¡Pero si todos comían arroz dietético!”. Por medio de un vestuario, problemas y situaciones inverosímiles, el autor obliga al espectador a que se meta en la película y viva la experiencia.

La base de la historia es ayudar a la mujer (Diane Keaton), una mujer mediocre, a que alcance un estado de conciencia superior, para después superar al protagonista y éste busque la manera de cómo alcanzar a la mujer en inteligencia. Ese es el tema en el que gira toda la historia, simple, pareciendo nada más la misma lucha de géneros que aparece en todas la películas. Lo único que cambia es en como nos lo presenta el director. La historia no necesita de mucho razonamiento para ser entendida pero si, de atención para los chsitos ya que son muy sutiles y sarcásticos. Es un poco lenta la trama pero al final, estoy segura, que el espectador se llevará un rato agradable.

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